2011/12/20

Entrevista a Arnaldo Otegi

1-¿Qué fue lo primero que le vino a la cabeza cuando escuchó que el comunicado de cese de la violencia era una realidad?

Tuve un cúmulo de sensaciones al escuchar la noticia. La primera fue de satisfacción porque dicho anuncio certificaba de manera definitiva la sinceridad de nuestra apuesta por las vías exclusivamente democráticas. Ese sentimiento de satisfacción era todavía mayor por cuanto significaba que nuestro trabajo había obtenido los frutos deseados a pesar de que con nuestras detenciones y encarcelamiento se pretendía lo contrario.
En un plano mas humano compartí desde mi celda la probable y segura alegría y alivio de todos aquellos cargos electos que tenían coartada su libertad como consecuencia de la actividad de ETA. Me alegré mucho por ellos y sus familias. Por último recordé con tristeza y respeto a todos aquellos hombres y mujeres sin excepción que no han podido ver este momento y cuya memoria debe ser el acicate más eficaz para que lo ocurrido no se vuelva a repetir jamás.

2-¿Le falta algo al comunicado?

Entiendo que el objetivo del comunicado era anunciar al pueblo vasco, al pueblo español y a la comunidad internacional una decisión histórica como la del cese definitivo de la actividad armada por parte de ETA. Cuantos menos aditivos tuviera el comunicado mejor cumplía su función.

3-¿Imaginaba un comunicado más extenso con referencias a los presos, víctimas, etc?

Esperaba el comunicado anunciando el cese definitivo y no esperaba sino deseaba que fuera breve, claro, rotundo y sin ambigüedades y así ha sido.

4-¿Cree usted que ETA hará un pronunciamiento sobre estos aspectos concretos?

Los presos como las víctimas forman parte de lo que en términos de resolución de conflictos se denominan consecuencias del conflicto y por tanto deben ocupar un lugar prioritario en la agenda de las soluciones. No tengo conocimiento a si ETA hará o no mención a estos temas en próximos comunicados.

5-¿Cuáles son ahora las prioridades?

A la hora de fijar prioridades me permitirá un consejo: debemos de huir tanto de la ansiedad como del manejo interesado de los tiempos muertos. Dicho esto, me atrevería a señalar que la prioridad ahora es abordar desde un punto de vista honesto y constructivo un proceso de diálogo que permita alcanzar un acuerdo solido en torno a las consecuencias del conflicto.

Ese sería un horizonte razonable a corto y medio plazo; entretanto se deberían de implementar iniciativas y gestos de carácter humanitario y ético que generarán mayores cuotas de confianza entre las partes como pudieran ser la excarcelación de presos enfermos, la legalización de Sortu o el inicio en la desactivación de todas las políticas de excepción actualmente en vigor.

6-Parece que algunos sectores quieren reducir el debate entre vencedores y vencidos. ¿Usted cómo lo interpreta?

Intentar manejar un esquema de vencedores y vencidos es lisa y llanamente apostar por la continuidad de la confrontación y no de la solución. Ese esquema es la mejor de las garantías para que los conflictos se reproduzcan. Mire, lo he dicho en alguna ocasión y hoy quiero repetirlo: debemos de ser muy conscientes de que existen sectores (políticos, mediáticos, económicos, judiciales y militares) en el Estado que se sienten más cómodos instalados en el conflicto que en un escenario de resolución del mismo. Esos sectores manejan una agenda que ha buscado y buscará como objetivo el colapso del proceso, pero le aseguro que no lo lograrán.

7-¿La estrategia militar ha sido inhumana o la violencia era necesaria?

Las estrategias militares tanto para la consecución de objetivos políticos o económicos ha sido una constante en la historia de la humanidad a tal punto que Karl Marx definió a la violencia como la partera de la historia. Si hoy nos asomamos a la realidad del planeta la impresión es realmente descorazonadora. Ahora bien y, dicho esto, le quiero manifestar lo siguiente: las estrategias militares son inhumanas por cuanto que originan como consecuencia la conculcación de los más elementales derechos humanos. Es por ello que me siento profundamente satisfecho por la decisión adoptada por nuestras bases de reivindicar el valor del diálogo y la negociación para la solución de los conflictos, convertir el respeto de los derechos humanos en el eje de nuestra estrategia de liberación y, en coherencia, renunciar a la utilización de la violencia para la consecución de objetivos políticos.

8-¿Cómo de receptiva cree usted que tiene que ser la sociedad tras el anuncio del cese de la actividad armada?

Creo sinceramente que existe madurez y responsabilidad suficiente en la sociedad vasca para establecer las dinámicas, gestos, iniciativas y diálogos necesarios para construir un futuro en paz y en libertad. Y creo sinceramente que también deberíamos de corresponsabilizarnos todos para que la sociedad española vaya superando posiciones de escepticismo que entiendo lógicos, porque también debe de ser protagonista de este nuevo tiempo político.

9-¿Por qué habrían de aceptar las víctimas de ETA la salida de la cárcel de los asesinos de sus familiares?


He escuchado recientemente a varias asociaciones de víctimas o a particulares manifestar que no puede corresponderles a ellas fijar los contenidos de la solución porque como es lógico y comprensible su propio dolor les podría impedir tener una actitud serena y razonada con respecto a temas que irremediablemente van a ser objeto de discusión y acuerdo en el proceso de paz. Exigir a las víctimas que entiendan, acepten o incluso perdonen no me parece razonable, máxime cuando las heridas son tan profundas y tan recientes. Pero dicho esto quiero decir también con la misma claridad que la responsabilidad en la toma de decisiones que hagan avanzar el proceso de paz está en manos exclusivamente de los poderes públicos y de los agentes participantes en el diálogo resolutivo. Ni los presos, ni las víctimas podemos aspirar a una agenda de soluciones hecha a nuestra medida. Las víctimas están necesariamente en la agenda de las soluciones pero no ‘manejan’ la agenda de las soluciones.

10-¿El perdón a las víctimas lo debe pedir ETA o personas concretas implicadas en hechos delictivos? ¿Lo harán?

Debemos ser especialmente prudentes y sensibles al abordar cualquier tema relacionado con las víctimas. Y sobre todo no debemos precipitarnos, ni dejarnos guiar por una cierta ansiedad si queremos hacer las cosas bien. A modo de introducción le diría dos cosas: debemos analizar la cuestión asumiendo que existen víctimas en las dos partes y que no existe una posición homogénea de todas las víctimas en torno a sus exigencias de reconocimiento y reparación. Asimismo le diría que no deberíamos de cometer ahora el error de utilizar determinados conceptos (antes la condena, ahora el perdón) como instrumentos dialécticos para la confrontación y el bloqueo.

Contestando a su pregunta le diré que desde mi punto de vista, además de ETA también nosotros debemos de fijar una posición con respecto a las víctimas que debería pasar por el reconocimiento y la voluntad de reparación hacia las mismas. Le aseguro que también tenemos en ese terreno la voluntad de recorrer el camino hasta el final.

11- ¿Cuál es el debate que se plantea ahora en las cárceles donde hay presos de la organización?

Desconozco si existe algún debate o sobre que contenidos se desarrolla porque no soy militante de la organización ETA.

12- ¿Cómo solucionara la medida de excepción de la dispersión (entiendo que anulándola, pero en que fases, como…)?

Le agradezco que en el enunciado de su pregunta hable de la dispersión como una medida excepcional, porque así es ciertamente.

Todas las medidas de excepción deben de ser desactivadas, en primer lugar porque la razón esgrimida para su puesta en marcha ha desaparecido con el final definitivo de la violencia de ETA; y en segundo lugar, porque así lo demanda la inmensa mayoría del Pueblo Vasco.

13-Deben acogerse los presos a las medidas de reinserción?

Los presos políticos vascos, como en su día los irlandeses o surafricanos, queremos ser un agente activo en la búsqueda de un escenario de paz y soluciones democráticas. Para ello es exigible que el Estado desactive todas las políticas de excepción que se aplican a diario contra nuestro Colectivo.

Solo con una aplicación ordinaria del Código Penal o del Reglamento Penitenciario una gran parte del Colectivo de Presos debería de estar en libertad. El conjunto de los presos/as vascos debe de ser puesto en libertad como parte de una dinámica de soluciones democráticas en el contexto del desarme y desmantelamiento definitivo de las estructuras militares de ETA.

14-¿Qué opinión le merece la condena de 10 años que le ha impuesto la Audiencia Nacional?

Nuestra condena forma parte de la agenda de aquellos sectores que buscan el colapso del proceso de paz y que quisieron creer que con la misma no alcanzaríamos el escenario que se ha abierto con el comunicado del mes de Octubre. No han podido evitarlo, pero sin duda lo seguirán intentando y le aseguro que no lo van a lograr.

15-¿Sigue usted pensando que no existen causas ‘judiciales’ contra la Izquierda Abertzale sino solo la persecución política envuelta en literatura jurídica?


Mire, la OCDE sitúa la independencia del poder judicial en el Estado español en el puesto 54 entre Egipto e Irán (si no recuerdo mal). Bien, añadamos a eso que en nuestro caso el juez instructor de la causa ha sido apartado provisionalmente de la carrera judicial por varios presuntos delitos de prevaricación y que la Presidenta del Tribunal que nos sentenció ya fue advertida por el Tribunal Supremo por su falta de imparcialidad con respecto a mi persona… y acaba de protagonizar otro incidente similar hace unos días… y entenderá que sostenga, creo que de manera razonable, que lo que existe de verdad es una estrategia de persecución política contra la Izquierda Abertzale envuelta en una literatura que ya a estas alturas no es ni tan siquiera jurídica aunque lo pretende.

16-Hay un sector importante que opina que usted es más útil fuera que dentro para la normalización absoluta en el País Vasco. ¿Comparte esa creencia?

Sería un ejercicio de vanidad por mi parte, además de una falta de consideración hacia todos mis compañeros presos o en libertad reivindicarme como imprescindible o útil para alcanzar un escenario de normalización absoluta en el País Vasco. Así que le responderé por pasiva: los sectores que manejan la agenda para el bloqueo y el colapso del escenario de la paz consideran que para ese objetivo soy más ‘útil’ en la cárcel. Lo vuelvo a reiterar: hay sectores que tratan y tratarán de que la situación retroceda a los parámetros anteriores de confrontación y son sectores instalados en el Estado y muy poderosos.

17-Indultos, amnistía, son mensajes que se escuchan ahora, ¿qué opinión le merecen?

Yo reivindico la Amnistía entendida como la vuelta a casa de todos/as los presos/as vascos. Pero le insisto en que al menos mi opinión personal es que lo importante son los hechos y el cumplimiento de los objetivos. Las palabras, los conceptos y las definiciones son secundarias. En ese sentido permítame relatarle una anécdota que es ilustrativa a este respecto: cuando hace algunos años Jesús Egiguren (al que quiero reconocer públicamente por su labor honesta en la búsqueda de la paz) y yo empezamos a dialogar me dijo que en más de una ocasión: “Arnaldo tenemos que ser capaces de alcanzar un acuerdo que nos permita a vosotros decir que es rapé y a nosotros que es sapo”.

18-¿Es partidario de un adelanto de elecciones?

Es evidente que el gobierno y el Parlamento de Vitoria no representan la voluntad de la ciudadanía de la CAV, por cuanto se conformaron sobre la base de aplicar una política de apartheid contra la Izquierda Abertzale.

Las elecciones de mayo y las del 20 de noviembre han evidenciado la falta de proporción entre la voluntad democrática real de la ciudadanía de la CAV y la composición de estas instituciones. Es una anormalidad democrática que debe de ser subsanada mediante la convocatoria y celebración de nuevas elecciones.

19-¿En que no se deben equivocar ahora los agentes políticos?

En creer que las viejas recetas (económicas, políticas e institucionales) siguen sirviendo para encarar este nuevo tiempo. El Estado español se enfrenta ya a tres crisis que convergen en este momento histórico: la crisis sistémica del capitalismo, la crisis estructural del modelo constitucional y la crisis derivada del nuevo ciclo que se abre en Euskal Herria y que demanda nuestro reconocimiento nacional y el derecho de Autodeterminación.

La asignatura, el reto es de una magnitud tal que o se aprovecha para superar y zanjar todos los déficits políticos y económicos que arrastramos desde la primera transición o estamos abocados a nuevos fracasos. Debemos de tener la altura de miras y la responsabilidad suficiente para aprovechar esta oportunidad para solventar definitivamente los déficits democráticos existentes en el Estado español. Se lo debemos a las futuras generaciones.

20-¿El proceso de pacificación debe esperar a después de las elecciones o debería estar resuelto antes, al menos los aspectos fundamentales?


No hay tiempos muertos en la dinámica de búsqueda de soluciones. Ni los cálculos electorales, ni los partidistas deben ralentizar o paralizar el proceso.

21-¿La Izquierda Abertzale está marcando la agenda política?

Sin duda estamos siendo capaces de mantener de manera sostenida un nivel de iniciativa envidiable en lo que respecta al proceso de solución del conflicto o en la reivindicación de nuestros derechos nacionales.
Creo en cualquier caso que debemos intensificar ahora nuestro grado de iniciativa en lo que se refiere a la defensa de un modelo social alternativo al que nos impone el neoliberalismo. Mi opinión personal a día de hoy es que frente a una crisis que es sistémica del capitalismo (y que se va a agravar) la lucha por el socialismo se ha convertido en una lucha no ya solo de reparto justo de la riqueza sino por la propia supervivencia del planeta, de nuestra propia especie.

22-El PNV parece que tiene prisa ante el crecimiento de Bildu, mientras que el PP y el PSOE quieren ralentizar el proceso.

Es cierto que el PNV teme la pérdida de hegemonía en el campo abertzale; de hecho, en la última cita electoral Amaiur ha conseguido más votos que el PNV en los territorios vasco-navarros. En cuanto al PP/PSOE el objetivo que persiguen mediante su intento de ralentizar el proceso es: uno, intentar alargar y bloquear el proceso en sus aspectos técnicos/políticos (tema presos…) porque temen, en función de su auténtica debilidad política, que una vez superada esa fase nos adentramos en la fase del diálogo político en torno al marco jurídico que debemos de acordar para Euskal Herria, y llegados a este escenario ¿qué argumentos utilizarán para negarnos a los vascos el derecho a decidir libre y democráticamente nuestro futuro de manera pacífica y democrática? Esa es la razón de su interés por retardar al máximo ese escenario, el nuestro por el contrario es alcanzarlo sin prisas pero sin pausas.

23-Confia usted en el Partido Popular para gestionar la situación de futuro?

La posición de los portavoces del PP con respecto al proceso abierto en Euskal Herria me preocupa. Creo sinceramente que el concurso constructivo del PP es absolutamente necesario para alcanzar un escenario de soluciones definitivas. Ya tuvimos una primera experiencia en el 98 donde yo mismo me reuní con una delegación del Presidente Aznar para abordar posibles soluciones al conflicto político vasco. Con el paso de los años he llegado a título personal a la convicción de que no supimos valorar en sus justos términos el esfuerzo y el gesto que hizo el Presidente Aznar al denominarnos MLNV y autorizar el contacto con nosotros. Creo sinceramente que cometimos un error, así que dejo abierta una rendija a la esperanza de que ahora si seamos capaces de alcanzar acuerdos en beneficio tanto del pueblo vasco como del pueblo español.

24-¿El Estatuto de Gernika está obsoleto?

El Estatuto de Gernika no es el punto de encuentro para la mayoría social, política y sindical del País Vasco. Para alcanzar un escenario de encuentro hoy es necesario que el nuevo marco jurídico-político contenga los siguientes ingredientes: reconocimiento de Euskal Herria como nación, respeto al derecho de autodeterminación cuyo ejercicio deberá de ser acordado entre las diferentes sensibilidades existentes en el País.

25-¿Espera usted la presencia de los parlamentarios de Amaiur en el Parlamento Nacional?

El 20N en un día en el que nosotros recordaremos (entre otros) a Josu Muguruza, diputado de HB que fue asesinado en Madrid en esa fecha, y a Santi Brouard, parlamentario vasco, ambos asesinados por el Estado.
Espero y deseo que Amaiur forme grupo parlamentario en el Congreso de Diputados y contribuya con su trabajo a superar los obstáculos que pretenden impedir el nuevo tiempo que hemos abierto.

26-El Tribunal Constitucional tiene que pronunciarse sobre Sortu. ¿Cree que adoptarán una resolución similar a Bildu?

No quiero hacer pronósticos, pero que la Izquierda Abertzale disponga de un instrumento legal es simplemente una exigencia democrática. Sortu en sus estatutos ha cumplido todas las exigencias de la ley, por lo tanto espero y deseo que sea legalizado en el más breve plazo de tiempo posible.

27-¿Quiere añadir alguna reflexión más?

Quiero agradecerles la oportunidad que me han ofrecido para poder expresarme con entera libertad. Quiero aprovechar esta oportunidad para expresar mis mejores deseos para el pueblo español en un momento especialmente delicado para sus trabajadores/as, volviendo a reiterar que lo que nos une a ellos no es la pertenencia a una misma nación sino a una misma clase social.

Les deseo a todos/as una Feliz Navidad y que el Año Nuevo sea muy generoso en trabajo, justicia social, salud y libertad tanto para el Pueblo Vasco como para el conjunto de todos los Pueblos de la Península Ibérica.

[Emitida por la Cadena SER en base a un cuestionario escrito trasladado a la cárcel de Logroño, donde continúa preso. 2011-12-12]

2010/12/17

“Situación política y confluencias de fuerzas”

 “Vivimos tiempos de grandes esperanzas, pero también de profundas inquietudes”
(Declaración Universal de los Derechos de los Pueblos. 
Argel, 4 de Julio de 1976)

1. Inquietudes ¿Por qué?

a. Vivimos tiempos difíciles, tiempos de innovaciones, de cambios teledirigidos, de saturación de informaciones paradójicamente ligadas a empobrecimiento formativo, de carencia de valores, de dictadura de necesidades anclada en el individualismo y la falta de solidaridad.

b. Tiempos de la mal llamada Globalización, donde se globaliza lo que interesa al Imperialismo y al Capital y se desintegra la racionalidad del ser humano, las identidades de los Pueblos y los derechos individuales y colectivos.

c. Una era, donde el tiempo y el espacio se confunden en mundos paralelos de Virtualidad versus Realidad.

d. Hemos llegado a un cierto punto de vaciarnos de espíritu crítico, de abandono de la rebeldía humana, de convertirnos inconscientemente en pieza de engranaje de un mecanismo de noria individualista, consumista, desarrollista, que gira y gira sin que sepamos bien a dónde vamos o cuándo llegaremos a ninguna parte.

e. Normalmente se suele decir que esta vorágine de película de acción es el precio a pagar por el progreso, por el crecimiento económico, por la evolución.

f. Yo más bien diría que es consecuencia del Caos. De una estrategia del Sistema imperante que, basada en el modelo económico neoliberal, en la política del falso delegacionismo y en los mecanismos de control, que ya Orwell recreó y auguró en su novela política 1984, nos conduce a ser meros habitantes de un mundo carente de derechos de ciudadanía en toda la extensión de su concepto. Eso que en filosofía se distingue entre Ser y Estar. Estamos pero no somos. Nos hacen sentirnos "felices" pero ¿realmente somos felices?

g. El Caos, o lo que lo mismo, el absurdo, la contradicción permanente sin visos de solución, nos impregna por todos los poros, atenazando nuestras conciencias y delimitando nuestros comportamientos. Nos surgen mil interrogantes y carecemos de respuestas porque nos faltan los instrumentos de percepción y diagnóstico suficientes para abordar los problemas y saber plantear las soluciones.

h. Pero lo que es evidente es que existe un órgano rector del Caos, que impone leyes y funcionamientos y ante el que tenemos que defendernos y brindar alternativas. Cada cual, en las medidas de sus posibilidades y como Pueblo, en la responsabilidad colectiva de asumir nuestro papel histórico y nuestra realidad presente en el camino de la recuperación identitaria y la inserción de Euskal Herria, como sujeto de pleno derecho en el concierto de las naciones libres y soberanas.

Sin embargo, a pesar de que esta exposición, a vuela pluma, a alguien le puede reflejar pesimismo, mi intención ha sido ofrecerla en puro realismo de terapia de choque, de despertador de conciencias; a pesar pues, de presentar un panorama grisáceo, turbio de dudas y de expectativas, a pesar o por encima de todo ello, existen elementos que, cual caja de Pandora abierta a todos los males, permiten vislumbrar horizontes de Esperanza.

2. Esperanzas ¿Por qué?

a. Primero, porque habitamos en un Pueblo que, más por suerte que por desgracia, lleva luchando 500 años por su supervivencia. Y remarco lo de suerte sobre la desgracia, porque lucha es sinónimo de vida. Y todas y todos sabemos que mientras haya vida hay esperanza.

b. Porque la lucha de resistencia frente a quienes históricamente nos han negado el derecho a existir, nos ha hecho sensibles a comprender la justa razón de las causas legítimas y de las causas solidarias compartidas.

c. Porque la fuerza de nuestra razón se sostiene sobre valores básicos, sobre raíces profundas de saber quiénes somos y por lo menos qué es lo que no queremos ser.

d. Porque ante cambios espectaculares a nivel europeo y mundial, ante conmociones ideológicas y políticas, seguimos aquí, respirando identidad, anhelando espacios de libertad sin injerencias externas para debatir y decidir lo que queremos y nuestro futuro. No pretendemos ser el ombligo del mundo, ni tampoco que nos disuelvan como azucarillo en el café con leche; sencillamente queremos ser; reconocimiento y respeto.

Podéis preguntaros a que viene todo este chaparrón cuando el título de la charla es la “Situación política y la acumulación de fuerzas”.

Pues precisamente porque el planteamiento de estas importantes cuestiones entiendo que necesitaba de un preliminar, de un fondo de masa base para poder elaborar el pastel. Un poco de filosofía para abordarlas y dotarlas de un rostro menos materialista y consumista.

Situación política y confluencia de fuerzas

a. Es innegable que la situación política actual es complicada. La verdad sea dicha, nunca ha sido buena ni fácil.

b. En la actualidad hay factores deterministas que cuando menos pueden ponerle una dosis de dificultad añadida:

b-I. Crisis económica (tampoco nueva pero sí agudizada con síntomas estructurales muy preocupantes).

b-II. Desprestigio y desgaste de la actividad política en general, fruto de la carencia de liderazgos sólidos y de alternativas de solución a los problemas de fondo. Lo que conlleva un cierto escepticismo social hacia la clase política, y por ende hacia la propia Política, como herramienta de gobierno y dirección popular.

1. Casos extendidos de corrupción.

2. Campañas electorales de promesas incumplidas en el ejercicio político.

3. Chanchullos inconfesables urdidos al calor de las poltronas.

4. Juegos de cálculos políticos e intereses creados para el reparto de pasteles institucionales.

5. Dobles y triples lenguajes para adaptarse a las situaciones imprevistas o provocadas: “donde dije digo, digo Diego” o lo que se dice a las 10 de la mañana se desdice a las 7 de la tarde o lo que cuenta mengano lo descuenta zutano.

6. y un largo etcétera que todos y todas podemos tener fijado en nuestra retina y en nuestra memoria.

c. Ante todo ello y/o a pesar de todo ello es imprescindible hacer un balance de situación calmado y responsable, asentando los pies firmemente sobre la tierra y ofreciendo una salida dinámica al panorama político.

d. Salida dinámica, porque el primer escollo que vamos encontrar a la hora de analizar la cuestión va a ser precisamente el de las posiciones inmovilistas del unionismo o de sus parientes más próximas, las inercias adquiridas y las ambigüedades torticeras.

e. Nos encontramos ante una situación general bloqueada. Existe bloqueo político que a su vez ha derivado en un bloqueo social multilateral.

f. Un bloqueo que tiene su origen en el modelo de Estado y de las Autonomías surgido con la Reforma española y la falsa panacea de la Transición.

g. Y tiene su destino en el Agotamiento del actual marco político incapaz de ofrecer soluciones coherentes a problemas económicos o políticos como el del propio contencioso vasco.

h. Agotamiento que, mire por donde se mire, nos compete a todos.

h-I. Al Estado español, porque se halla en eterna encrucijada de definir su vertebración territorial, reviviendo en el actual modelo autonómico, el espectáculo caótico de los reinos de taifas.

h-II. Al reformismo autonomista, en sus variantes vascongada y navarrista, porque estrechamente dependiente de lo anterior, se ha visto neutralizado en sus propuestas unilaterales de planes Ibarretxe y consultas, agonizando lentamente tras más de treinta años sin poder brindar soluciones y alternativas de estabilidad, normalización política, reconocimiento y respeto a la voluntad popular vasca.

h-III. Al MLNV, porque tras largos años de estrategia político-militar y de haber cubierto una etapa de resistencia a la asimilación reformista, generando las condiciones para un salto cualitativo, no ha sido capaz, como lo fue en anteriores épocas de su historia, de ofrecer un punto de inflexión consecuente y eficaz ante las nuevas situaciones creadas, a fin de obtener avances en la lucha de liberación nacional y social.

i. De ahí la necesidad de Cambios profundos. De ahí las reflexiones y la apuesta de la IA por la apertura de un nuevo Ciclo político, de una nueva fase que se ha venido en denominar Segunda Transición.

j. Una Segunda Transición libre del poder fáctico franquista que para algunos pudo suponer la justificación del abandono de la alternativa rupturista.

k. La IA viene poniendo sobre la mesa la naturaleza y las herramientas necesarias para abordar esta nueva fase. Un Proceso político por vías exclusivamente pacificas y democráticas que:

k-I. Por un lado, vaya articulando mecanismos y vertebrando dinámicas de acumulación de fuerzas soberanistas e independentistas

k-II. y paralelamente, vaya generando espacios de diálogo y negociación progresiva e integral hasta configurar al Pueblo Vasco como interlocutor definitivo ante los Estados y como sujeto resolutivo del Conflicto político.

l. A este propósito, la IA entiende que su estrategia de lucha y su proyecto político debe volcarse en la instauración de un escenario democrático que abra las puertas al necesario marco democrático de cambio político y social, fundamentado en el Derecho a Decidir y en el Derecho a la Autodeterminación.

m. Un Escenario democrático para el que se precisa un ámbito de distensión, un perímetro de desactivación y superación de la confrontación bélica, de las violencias políticas.

n. En aras a la consecución de ese escenario, la IA ha asumido el compromiso unilateral de dinamizar el proceso de PAZ, contribuyendo desde su apuesta política por una estrategia exclusiva de confrontación democrática.

o. En mi opinión, el debate, las reflexiones y las conclusiones adoptadas por la IA, han dejado muy clara su voluntad y disposición a plantar cara a los Estados en el terreno de juego democrático.

p. La Democracia con mayúsculas, no debe asustarnos, al contrario, debe confortarnos. Temor han de sentir quienes vanagloriándose de demócratas, son incapaces de soportar aquello tan cacareado de que “en democracia todo es posible”. Aquellos, que han prostituido sus principios elementales, han renegado de los derechos más básicos que la sustentan y, para más INRI, se parten los codos remendando leyes y reglas de juego, que no hacen sino poner más al descubierto las desvergüenzas y las incapacidades de sus conveniencias e intereses partidistas.

q. Tengo plena convicción de que para jugar este partido, con independencia de que sea en campo contrario, existe equipo suficiente para iniciarlo y cantera social amplia para ir configurando la selección nacional de mayorías cualificadas necesario para ganarlo.

r. Una convicción que me nace de la creencia en este Pueblo, de la confianza en que decenas de años de lucha, de errores y de aciertos, de experiencias acumuladas, han generado un nivel de madurez y de condiciones políticas aptas para desarrollar un proceso democrático incluyente.

s. Un Proceso democrático que avalado en una alianza interclasista y favorecido desde dinámicas soberanistas e independentistas, pueda incidir en el cambio de correlación de fuerzas entre Euskal Herria y los Estados.

t. Un Proceso democrático sustentado en la activación y acumulación de fuerzas, que impulse el cambio político y social, y posibilite un proceso negociador hacia un acuerdo de reconocimiento nacional y respeto a la voluntad popular.

u. Anteriormente he mencionado la necesidad de una segunda Transición para superar el bloqueo político, y no estaría de más recordar aquel Xiberta que hace 33 años pudo ser un faro referencial desde donde alumbrar el espacio abertzale y progresista vasco.

v. Euskal Herria se halla anclada frente a una encrucijada de supervivencia que necesita de soluciones políticas de alcance para afrontar los retos económicos, sociales y culturales del presente con la mirada puesta en el porvenir. Nos solemos quejar de la falta de talla de los Estados para resolver los problemas de estado, valga la redundancia, pero tenemos que mirarnos el ombligo y asumir que también las fuerzas políticas vascas en muchas ocasiones nos abstraemos de que nos debemos al Pueblo y a su interés general.

w. La IA, ha comenzado unilateralmente, pese a las dificultades e imposiciones, una andadura compartida con otras formaciones políticas para construir cimientos sobre:

w-I. elementos tácticos, en clave de superación del conflicto, el reconocimiento nacional y el derecho a decidir

w-II. y referencias estratégicas, en clave de Independencia y Socialismo.

x. Como independentista y socialista vasco tengo clarísimo que formo parte de un proyecto político que considero ofrece la mejor alternativa de progreso y de futuro para la clase trabajadora, las capas populares y el conjunto de la Sociedad vasca. Un proyecto que tiene como meta la construcción del Estado Vasco y la incorporación de Euskal Herria en el concierto de Estados libres y democráticos.

y. Pero también soy consciente de la realidad plural de este Pueblo y que el transito de la Nación al Estado es una tarea que comporta gran trabajo de convencimiento político interno y firmeza democrática en la lucha frente a quienes le niegan la legitimidad de sus derechos.

z. Ante todos nosotros y nosotras se levantan retos importantes donde cada quién deberá hacer un esfuerzo por aportar empatías y sinergias con la mirada puesta en este Pueblo ancestral.

Para terminar no estaría nada mal que retrocediéramos al principio de esta charla, a la esfera de los valores universales contenidos en la Declaración de Argel del 4 de Julio de 1976, comprometiéndonos en humanizar la política y esforzándonos por desdramatizar el conflicto para así poder desdramatizar su solución.

Errenteria 2010/12/09

Eugenio Etxebeste Arizkuren (Antxon)

[Conferencia ofrecida el 9-12-2010 por el firmante en el curso de un ciclo organizado en Errenteria en la sociedad Gaztedi]

2010/10/25

Eugenio Etxebeste: «Prozesu politiko honek, luzera bada ere, independentziara eramango gaitu»

Eugenio Etxebeste
Natza elkarteak antolatuta, Antxon Etxebeste Ezker Abertzaleko militante historikoak ‘Ziklo politiko berriaren erronkak’ izeneko hitzaldia eskaini zuen asteazkenean. Azaldu zuen nola iritsi den Ezker Abertzalea azken aldian eman dituen pausuak ematera eta orain dituen erronkak zeintzuk diren. Etxebeste baikor agertu zen hasi den prozesu politiko berriarekin eta bidea zaila eta luzea izan arren, independentziara iristeko bidea ikusten du.
 
2010/10/23 - Larunbata
 
ZIKLO, fase, egoera... politiko be­rria eta Ezker Aber­tza­leak emandako azken pausuak de­non ahotan dabiltza azken al­dian. Horren harira, Natza el­karteak antolatuta, Antxon Etxe­beste ETAko ki­de izandakoak eta Ezker Aber­tzaleko militante historikoak, hitzaldia eman zuen as­teazkenean, Her­nanin. Uda­le­­txeko areto nagusia herritarrez bete zen. Etxe­bestek, Ez­ker Aber­tzalearen historia ekarri zuen gogora, az­ken pausuak ematera nola iritsi den azaltzeko eta ulertarazteko, eta egoera berri ho­netan dituen erronken berri ere eman zuen. Ziklo berri honek errezelo eta zalantza haundiak sortu di­tuen arren, baldintza minimoak badirela dio prozesu po­li­ti­koa gara­tzen hasteko, eta baikorra da. «Bidea ba­dago, ez da bide erraza, baina konbentzituta na­go ha­si du­gun prozesu politiko ho­nek, lu­zera bada ere, inde­pen­­­den­tziara eramango gaituela».

«Ez da beste biderik ez dugulako, nahikoa lortu dugulako baizik»

Ezker Abertzalea ETA erakundetik sortu zela gogorarazi zu­en eta garai berrietara egokituz estrategia aldaketak izan dituela. Hasiera hartan, frankismoaren aurka, matxinada estrategian oinarritzen zen, garai hartan nazioartean na­gusi zen borroka armatu politiko-militar gisa, «herri armatua, inoiz ez zanpatua», lemarekin. Lehe­nen­go ziklo aldaketa, estrategia hartatik haustura estrategiara pasatzean izan zela azaldu zuen Etxe­bes­tek. «Negoziaketa azal­tzen da, baina zerbait estatikoa da. Guk hau dugu, nahi baduzu hartzen duzu edo ez». Bertatik negoziaketa estrategiara egin da salto, negoziaketa ikusirik ga­taz­ka politikoa konpontzeko tresna gisa. «Beraz, gauden fase honetan, estrategian elementu be­rri bat dagoela ikusten du­gu. Ezker Aber­tzaleak apustua egin du: estrategia po­litiko-mi­lita­rre­tik es­tra­tegia politikora pasatze­a, hain zu­zen». Zutik Euskal He­­rrian, Euskal­duna eta Gerni­ka­ko eki­­taldie­tan biltzen da hori. Eta gaineratu zuen: «mes­fi­dan­tza eta kezka sortu di­tuen apustu politikoa da, baina ez da izan zenbai­tzuk esan du­ten bezala, beste biderik ez ge­nuelako, harrapatuak, ga­rai­­tuak geundelako. Ez. Nahi­koa lortu dugulako, baizik. Estra­tegia politiko-militarraren zi­kloa agortu da, eta agortu da lorpen eta emaitzekin».

«Urte hauetan irabazten joan garena ikusteko gakoak dira, esaterako, estatuen es­tra­tegia suntsitzaileari eusten jakin du­gula, eta ilegalizazio, kriminalizazioen aurre­­an, gu­re posizio politikoa euskal po­litikako ardatza dela. Esa­terako, erabakitzeko eskubidea, autodeterminazio es­ku­bidea... guk bultzatuta barneratu diren kontzeptuak dira», azpimarratu zuen. Horrez gain, argitu zuen hau ez dela ezeren amaiera, guztiaren jarraipena baizik. «Ezker Abertzalea aurrera doa, inoiz baino pauso sendoagoekin, ikuspegi argiagoarekin eta estrategia definituagoekin, bere helburuak lortzeko: independentzia eta sozialismoa».

Erronka ideologiko, politiko eta sozialak

Ezker Aber­tzaleak hemendik aurrera dituen erronka eta ze­reginen berri ere eman zuen Etxebestek. Erron­ka ideologikoa aipatu zuen alde batetik. Ideologia berreskuratu beharra ikusten du euskal herritar langilea kon­tzeptua indartuz, helburua euskal estatua sortzea izanda. Erronka politikoa ere izan zuen hizketagai. Honen ba­rruan, proiektu politikoa eta prozesu politikoa bereizi zi­tuen. «Ez dira nahastu behar. Lehenengoa aldatu edo lortu nahi den errealitateari zuzendua dago. Ezker Aber­tza­­learen kasuan, independentzia eta sozialismoa. Eta bigarrena errealitatea gestionatzea da, hau da, lortu nahi den errealitaterako politikak garatzea. Biek bat egiten badute irabazi dugulako izango da. Bitartean paralelo eramaten saiatu behar dugu». Prozesuari begira, hiru fase bereizten ditu Etxebestek: ba­kerako fasea, Ger­nikako akordioak biltzen duena litzateke; hau da, gutxiengo demokratikoez hitz egiten da bake egoerara iristeko. Horrek bigarren fasea ekarriko luke: egoera demokratikoa eta normalizazio politikoa. Egoera horretatik, azken fasera pasako litzateke: marko demokratikora. Konpo­bi­deko markoa litzateke, erabakitzeko eskubidearekin.

Proze­su politiko guzti honetan elementu garrantzitsua negoziaketa prozesua dela nabarmendu zuen, «beharrezko tresna». Erronka politikoaren ba­rruan, Ezker Abertzaleak badu zeregin garrantzitsu bat Etxe­besteren hitzetan: antolaketa edo berrantolaketa. «Epe motz edo ertainera egin beharreko lana da, alderdi bat sor­tzea. Pertsonalki pentsatzen dut izan behar duela masak osatutako alderdi zabal bat». Bes­tetik, langileriaren mu­gimendu sindikala landu beharra ikusten du eta kasu horretan, Ezker Aber­tza­leak LAB sindikatuaren aldeko apustua egin behar duela dio. «Baita ere aliantza politikak gauzatu behar ditugu eta benetako errealitate soziala aztertu. Eta mapa ideologiko-politikoa eta ekonomikoa garatu», azaldu zuen. Erronka sozialei dagokienez, berriz, teknologia berrietan, gazterian, emakumean eta emigrazioan Ezker Abertza­leak zeregin haundia duela gaineratu zuen Etxebestek.

["Hernaniko Kronika", 2010-10-23]

2010/10/22

Oportunidad para el PNV

Tasio Erkizia | Ezker Abertzaleko militantea

Es evidente que un proceso democrático que nos conduzca a un escenario político en el que todas las opciones tengan las mismas oportunidades necesita de la decidida implicación del máximo de los agentes vascos. Y el PNV, sin duda alguna, tiene un papel preponderante en dicho proceso.

El protagonismo, al igual que el compromiso, en este proceso democrático necesariamente debe ser compartido entre todos los agentes políticos y sociales que están dispuestos a actuar con honestidad y valentía. Y en este sentido, el PNV, por su peso electoral, tiene una relevancia especial. Es más, yo diría que en las actuales circunstancias puede resultar crucial y determinante. Debe ser un proceso en el que a nadie se le excluye, pero en el que al mismo tiempo nadie ostente el derecho al veto.

Con la izquierda abertzale realizando una opción inequívoca por las vías exclusivamente políticas y democráticas, la organización armada ETA que públicamente ha anunciado el cese de sus acciones armadas y su voluntad de ir "mucho más lejos", según sus propias palabras; y además con un amplio abanico de partidos, sindicatos y organismos sociales firmando en Gernika un documento que pone las bases para dar paso a una fase de diálogo y negociación, se abre en Euskal Herria una ocasión única para la consecución de una paz justa y negociada. En este tesitura, la decidida apuesta de ELA y el PNV por un proceso democrático situaría a los unionistas españoles en general y al PSOE en particular en la obligación de reconocer los derechos básicos de toda la ciudadanía vasca.

Hay encrucijadas en las que a los partidos y a los distintos agentes se les exige altura de miras y una de ellas es la actual. No es momento para cálculos electorales, análisis inmediatistas ni partidismos. Es la hora de actuar con la mirada puesta en el futuro de la nación vasca. Y es seguro que un escenario de respeto de los derechos humanos, y en consecuencia de las bases para la convivencia ciudadana, nos resultará favorable a todos. ¿Si es un proceso favorable para los intereses de Euskal Herria, cómo no va a resultar interesante también para todos los partidos y agentes sociales en general? Apostar en sentido contrario es reconocer que nos mueven intereses partidistas e incluso inconfesables.

Corresponde a la sociedad vasca ser la auténtica protagonista de este proceso democrático, pero también los partidos políticos tienen una función específica y crucial, siendo fundamental para ello definirse, romper inercias y actuar con valentía. Para que se dé ese diálogo sincero y franco entre los distintas expresiones políticas, la primera condición es que exista un respeto entre las mismas. Respeto que es compatible con la crítica pública, siempre que se realice con corrección y sin caer en descalificaciones gratuitas. Y la segunda condición es la voluntad de aceptar lo expresado libremente por la ciudadanía vasca.

El pacto PSOE-UPN-PP, que tuvo su arranque hace varios años en Nafarroa Garaia, se ha extendido a Araba, Gipuzkoa y Bizkaia. El objetivo fundamental del mismo es negar la propia existencia de Euskal Herria aplicando la política de borrar sistemáticamente nuestras señas de identidad. La obsesión de imponer su idea de la España grande y libre le llevan a un proceso de españolización forzada. Han diseñado una estrategia española para reconquistar las tierras del norte que tan poco apego voluntario muestran. Han acordado un frente anti vasco de grandes dimensiones: junto a las constantes ilegalizaciones de organismos populares y partidos que ofrecen resistencia a la política de tierra quemada, han programado un progresivo empobrecimiento y dependencia económica para con España, una campaña mediática e ideológica de desprecio y marginalización de las distintas expresiones del nacionalismo vasco, y el euskara y la cultura vasca se ridiculizan o las reducen a la mínima expresión. Se ha levantado la veda contra todo lo positivo relacionado con nuestro pueblo.

Ante esta estrategia, ¿cuál debe ser la actitud de los vascos-as? Seguir desunidos significa fortalecer el pacto español contra los vascos. Euskal Herria nos está demandando con urgencia una estrategia vasca en defensa de nuestra identidad y personalidad propia. No es una estrategia anti española sino en defensa de nuestra nación diferenciada. El respeto hacia España es total, en la medida que ellos nos respeten. Eso sí, se van a encontrar con la horma de nuestro zapato siempre que traten de imponernos su voluntad, violando así la voluntad mayoritaria de nuestra sociedad.

Acordar una estrategia vasca común no significa ir de la mano o conjuntamente a las elecciones, ni quiere decir necesariamente la desaparición de las diferencias entre nuestros partidos. Diseñar una estrategia vasca conlleva acordar entre los partidos y agentes del ámbito de nuestra tierra: 1.- La defensa en común de todos los derechos humanos, civiles y políticos, comenzando por el de la vida y terminando por el de participar en igualdad de condiciones en el campo electoral. 2.- Hacer causa común en un plan de reuskaldunización e impulso de la cultura vasca, así como en la planificación de los distintos sectores económicos. 3.- Un acuerdo básico sobre el proceso democrático y las distintas etapas que debemos recorrer para que se nos reconozca el derecho a decidir nuestro futuro libremente y sin injerencias externas.

"Lehenik aberria eta gero alderdia", les hemos oído decir muchas veces a los viejos gudaris. Ése es el lema que nos compromete a todos. Una apuesta decidida en este sentido, de todos los partidos, incluido el PNV naturalmente, va acelerar el alumbramiento de un nuevo tiempo político en Euskal Herria. No actuar responsablemente en una coyuntura tan importante puede acarrear nefastas consecuencias, en forma de más sufrimiento y aumento de la tensión social. La paz justa hoy es más posible que nunca, para lograr tan preciado tesoro se necesita compromiso y lealtad para con nuestro pueblo.

Dicen que el PNV, en las últimas negociaciones mantenidas con Zapatero, ha puesto sobre la mesa el tema de la paz en Euskal Herria. ¿Pero la práctica política despierta esperanza o, una vez más, nos augura una nueva apuesta por los intereses partidistas? ¿No es verdad que, en este asunto, los dirigentes jeltzales parecen anclados en las mismas posiciones que los del Gobierno de Madrid? El problema de fondo es de falta de voluntad política y la pregunta clave es: ¿qué pasos estamos dispuestos a dar para acordar una estrategia vasca frente la cerrazón del centralismo? Hay una oportunidad inmejorable para pasar a la historia por la puerta grande.

["Deia", 2010-10-22]

2010/10/18

Arnaldo Otegi: "Nuestro compromiso ha sido y es sincero: las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca"

JOHN CARLIN | El País

El líder de la izquierda abertzale Arnaldo Otegi considera que el recurso a la violencia armada es incompatible con la estrategia independentista. En sus respuestas a un extenso cuestionario, Otegi rechaza la violencia como instrumento de presión política; pide a ETA que declare un alto el fuego "unilateral, permanente y verificable"; rechaza la extorsión a los empresarios vascos; se desmarca de la kale borroka y expresa su convicción de que para lograr el objetivo de la independencia vasca solo existe un camino "irreversible": el de la paz y la democracia. "Las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca". Y en caso de atentado de ETA, afirma que la izquierda abertzale se opondría, pero no habla de condena.

El dirigente abertzale contesta desde la cárcel de Navalcarnero (Madrid). Está preso desde el 16 de octubre de 2009, imputado por intentar reorganizar la cúpula directiva de la ilegalizada Batasuna. Afirma que el atentado de ETA en la Terminal 4 de Barajas que acabó con la vida de dos personas -y a su vez con el proceso de negociaciones iniciado con el Gobierno en 2006-, le provocó "angustia y decepción". Pero al mismo tiempo, se niega a contestar la pregunta que le ofrece la posibilidad de hacer una condena retrospectiva al terrorismo de ETA, como tampoco responde cuando se le interpela por el dirigente etarra Josu Ternera o al ser interrogado sobre sus antiguos cometidos en ETA. De las 52 preguntas formuladas, responde a 46.

En sus contestaciones explica que el movimiento que lidera ha vivido un proceso de "maduración" y que si se hubiera llegado con anterioridad a la posición actual de rechazo unilateral de la violencia, sin precondiciones, es "muy probable" que "el proceso de paz" iniciado en 2006 no hubiera fracasado. En esta línea, sostiene: "La decisión (de ETA) de suspensión temporal o definitiva de su lucha armada no debe ni puede estar sujeta a la existencia de acuerdos de naturaleza política".

Las respuestas de Otegi se obtuvieron a través de un cuestionario que se le hizo llegar y que él contestó por escrito a EL PAÍS. Con anterioridad, este diario intentó dos veces conseguir una entrevista cara a cara en la cárcel con él, pero en ambos casos fue denegada por el Ministerio del Interior. Otro intento de entrevistar a Otegi antes de que fuera hecho preso fue rechazado por la cúpula de la izquierda abertzale. La entrevista a Otegi se produce en un momento en el que la izquierda abertzale ha pedido a ETA el "abandono definitivo de las armas", lo que ha alimentado la percepción -especialmente dentro del País Vasco- de que el entorno político tradicional de ETA ha decidido poner punto final a la violencia.

En la entrevista, Otegi admite haber "influido" en decisiones de la banda "que permitan abrir una nueva fase con la desaparición de la violencia política y la consolidación de un escenario de diálogo y negociación hacia soluciones definitivas". "Nuestra coincidencia con ETA", agrega, "se limita exclusivamente a compartir objetivos estratégicos: la independencia y el socialismo para Euskal Herria".

Otegi, que considera su estancia en la cárcel como una cuestión no judicial sino de "persecución", opina que tanto el PSOE como el PP están en contra de la participación de la izquierda abertzale en las elecciones del País Vasco, el año que viene, para impedir la llegada al poder "de un bloque popular mayoritario" nacionalista.


Texto íntegro del cuestionario y las respuestas de Arnaldo Otegi


Pregunta. ¿Habla en su nombre o como dirigente de la llamada izquierda abertzale?

Respuesta. Respondo a sus preguntas desde una cárcel española, como miembro de la dirección de la izquierda abertzale y, por tanto, le traslado mi posición en el marco y en consonancia con las conclusiones de nuestro debate interno y de los compromisos adquiridos tanto con la comunidad internacional como con diferentes agentes políticos, sociales y sindicales de Euskal Herria.

P. ¿Por qué siempre ha justificado la violencia terrorista de ETA?

R. Mi posición y la del conjunto de la izquierda abertzale ha sido la consecuencia lógica de entender que la existencia y persistencia de la violencia política en nuestro país obedece a razones de estricta naturaleza política. Sin querer de ningún modo trazar paralelismos en términos absolutos, nuestra posición ha sido similar a la mantenida durante décadas por el Sinn Féin en Irlanda o por el propio Nelson Mandela en Sudáfrica. Lo que ha caracterizado a nuestra posición en este tema ha sido la insistencia en la necesidad de superación definitiva de la violencia y el conflicto político a través del diálogo y la negociación. Nuestro compromiso ha sido y es sincero: las armas, todas las armas, deben desaparecer definitivamente de la ecuación política vasca.

P. ¿Rechaza usted las extorsiones a empresarios, el denominado impuesto revolucionario?

R. Son hechos que deben desaparecer. Toda amenaza y persecución por motivaciones políticas, toda vulneración de derechos tiene que desaparecer. Y en ese objetivo nadie puede ser indiferente ni no sentirse interpelado. Yo tampoco.

P. ¿Cree que matar a un guardia civil o a un concejal es el camino para lograr la independencia de Euskal Herria?

R. No existe más camino hacia la independencia que el que se desarrolle por vías pacíficas y democráticas. No contemplamos compatible con la estrategia independentista el recurso a la violencia armada. Esa es una de las conclusiones a las que hemos llegado y la expresamos sin ambigüedades. Dicho esto, espero y deseo que el pueblo español, sus poderes públicos, sus agentes sociales, políticos, su Gobierno acepten con la misma rotundidad que la utilización de la coacción, tortura, ilegalización de partidos, cierre de medios de comunicación... no pueden ni deben formar parte de su estrategia para tratar de impedir el proyecto independentista.

P. ¿Si ETA matara mañana, lo condenaría? ¿Y el resto de Batasuna?

R. Usted me plantea una hipótesis para mí imposible, o altamente improbable por cuanto ETA ha anunciado el cese de sus acciones armadas; pero no quiero eludir la pregunta. Si tales hechos sucedieran, la izquierda abertzale, en virtud de su propia reflexión y de los compromisos adquiridos con la comunidad internacional y en aplicación de los principios Mitchell se opondría a tales hechos. El desmarque realizado por la izquierda abertzale ante supuestos hechos de kale borroka determina con claridad ese compromiso por las vías políticas y democráticas.

P. ¿Por qué no la ha condenado ya?
(Sin respuesta)

P. ¿Por qué no lo hace antes de que muera alguien?
(Sin respuesta)

P. ¿Por qué no se pudo llegar a ese punto hace tres, cuatro, cinco años?

R. Mantener una posición autocrítica permanente en torno a la estrategia es una de nuestras señas de identidad como organización política. Nuestras actuales posiciones son fruto de un largo proceso de maduración que no ha estado ni está exento de complicaciones. El cambio demuestra la madurez de nuestra amplia base social, que ha sabido hacerlo en condiciones extremas y sin renuncia alguna a lo que hemos sido y somos, a nuestros principios y a nuestros objetivos. Si este cambio pudo haber sido posible o no hace cuatro o cinco años puede ser objeto de interpretaciones diversas, lo importante es que se ha producido a pesar de que poderosos agentes en el Estado han tratado de impedirlo a través de la represión; nuestro encarcelamiento no tenía otro objetivo. Pues bien, no lo han conseguido.

P. ¿No cree que la forma más sencilla de terminar con lo que ustedes denominan el “conflicto vasco” es que ETA deje de matar y abandone las armas?

R. Lo que usted denomina como conflicto vasco es muy anterior al nacimiento de ETA. Que desaparezca la violencia armada de ETA no supone la desaparición del conflicto entre el País Vasco y el Estado. El cese definitivo de la lucha armada iniciada por ETA hace 51 años daría por finalizada la vertiente armada del conflicto, pero no lo resolvería. Nosotros proponemos una sencilla fórmula de aritmética democrática para la solución definitiva del conflicto político: reconocer la identidad nacional del pueblo vasco y el derecho y el respeto a que la ciudadanía vasca decida libre, pacífica y democráticamente su futuro sin más límite que la propia voluntad popular. Esta fórmula permitiría cerrar definitivamente el conflicto político y, además, es una fórmula cada vez más extendida, incluso, en la Unión Europea. Los ejemplos de Irlanda, Escocia, Flandes, Montenegro, Groenlandia, Islas Faroe... demuestran la fortaleza y virtualidad democrática de las reivindicaciones de la izquierda abertzale.

P. ¿Por qué se ha de confiar en ustedes o en ETA después de lo ocurrido en la T-4 y después de tantas treguas fallidas?

R. Quiero manifestarle en primer lugar que somos receptivos y respetuosos con los sectores que se manifiestan “escépticos” sobre la sinceridad de nuestras posiciones y lo hacen desde la buena fe, pero somos especialmente críticos con otros sectores, especialmente de la clase política, que utilizan el escepticismo como supuesto argumento para mantenerse en posiciones absolutamente “inmovilistas”, porque se encuentran cómodos en la actual situación de bloqueo. Bien, todos tenemos razones para desconfiar de nuestros adversarios, para desconfiar de sus intenciones presentes o futuras. Pero necesitamos avanzar. Frente a esta realidad de desconfianza multidireccional hemos adoptado una posición de principio que nos permite avanzar: el adoptar decisiones y desarrollarlas de forma unilateral, depositando en nuestro pueblo y en la comunidad internacional la confianza y garantía única de la evolución del proceso democrático. El proceso democrático en esta fase no depende, pues, de la existencia de compromisos previos, ni de la confianza en determinado Gobierno. Hemos dado por absolutamente superado ese esquema. Es evidente que en fases más avanzadas el proceso exigirá de dinámicas, acuerdos y compromisos de carácter multilateral, pero solo alcanzaremos esa fase si somos capaces de generar las condiciones necesarias desde la movilización de la sociedad, la complicidad de la comunidad internacional por una solución democrática y la materialización de gestos y acciones de carácter unilateral.

P. ¿Es usted de los que consideran que la lucha armada de ETA no tiene futuro? ¿Cuándo llegó a esa conclusión?

R. Quiero plantear mi respuesta en dos ámbitos diferenciados. En primer lugar, si hablamos del futuro en términos estrictamente operativos, creo que ETA podría seguir prolongando su actividad armada, con mayor o menor intensidad, durante muchos años, manteniéndola además con un cierto apoyo social. Esa organización ha demostrado a lo largo de 50 años que es capaz de regenerarse y mantenerse operativa a pesar de la represión que se ejerce sobre ella. No estamos, pues, frente a una organización que haya sido derrotada policialmente.

En el ámbito político, sin embargo, y es un fenómeno que se da a escala internacional, se observa con claridad el tránsito de la gran mayoría de organizaciones de carácter político-militar con identidades y naturalezas socialistas y trasformadoras, desde posiciones insurgentes a posiciones de carácter y estrategias democrático-populares. Bolivia, El Salvador, Nicaragua, Uruguay son un buen ejemplo de lo que digo. En definitiva, creo que una estrategia eficaz para la consecución de nuestros objetivos debe descansar sobre nuestra capacidad exclusiva de seducción democrática. Por tanto, la izquierda abertzale, considerando variables geopolíticas, económicas y sociales y, fundamentalmente, analizando la situación específica del proceso político vasco, lo ha interiorizado así, y lo ha puesto negro sobre blanco en su documento de conclusiones. No es sustancial el conocer cuándo llegué yo a dicha conclusión, lo relevante para el futuro es que nuestras bases, de manera abrumadora, la han hecho suya en el debate que acabamos de realizar.

P. ¿Comparte la idea de Eguiguren de que para ETA y la izquierda abertzale es más fácil renunciar a la llamada lucha armada por decisión propia que como resultado de una negociación?

R. No conozco con detalle la tesis que usted menciona, por lo que sería un tanto aventurado por mi parte plantear una valoración al respecto.

P. ¿En qué ha cambiado desde su discurso de Anoeta su percepción sobre la posibilidad de superación de la violencia?

R. Mis convicciones son hoy más sólidas de las que eran entonces. Créame si le digo una cosa con absoluta certeza y rotundidad: si el debate que hemos realizado ahora se hubiera realizado con anterioridad a la declaración de Anoeta es muy probable que el proceso de paz anterior no se habría frustrado.

P. ¿Cree que ETA estará alguna vez dispuesta a dejar de matar sin contrapartidas políticas?

R. Desde la declaración de Lizarra-Garazi, y con mayor claridad desde la declaración de Anoeta -que ha vuelto a ser aceptada por ETA en su reciente entrevista-, el ámbito para la negociación y el acuerdo político corresponde en exclusividad a las formaciones políticas. A ETA le corresponde alcanzar acuerdos en el ámbito de las consecuencias del conflicto: presos, víctimas, desmilitarización... La decisión de suspensión temporal o definitiva de su lucha armada no debe ni puede estar sujeta a la existencia de acuerdos de naturaleza política entre fuerzas políticas, aunque es evidente que un clima de dialogo incluyente, junto con medidas perfectamente aplicables desde el respeto a la legalidad (presos enfermos, libertad de los presos que han cumplido sus condenas...), favorecerían indudablemente la toma de decisiones por parte de ETA.

P. ¿Están ustedes presionando a ETA para que declare un fin definitivo y también irreversible a la violencia?

R. Créame si le digo que ETA no es una organización que adopte sus decisiones en función de la mucha o poca presión a la que se le someta. En cualquier caso, puedo confirmarle que llevamos años utilizando nuestro pensamiento político para influir en decisiones que permitan abrir una nueva fase con la desaparición de la violencia política y la consolidación de un escenario de diálogo y negociación hacia soluciones definitivas.

P. Tras el fracaso de ese proceso el actual Gobierno ve imposible reanudar una negociación si no se produce antes un abandono definitivo de la violencia ¿Cree que hay otra alternativa?

R. Me parece que situar el escenario final como punto de partida no nos permite avanzar. Pienso, no obstante, que esa petición puede estar motivada por las frustraciones habidas en procesos anteriores. En este sentido, creo que la garantía para superar los graves errores cometidos -por todos- pudiera encontrarse en el compromiso con los principios Mitchell y en una adecuada monitorización del conjunto del proceso por parte de agentes internacionales que cuenten con la confianza de todas las partes.

P. Los partidos democráticos consideran insuficiente la tregua anunciada por ETA ¿Está de acuerdo? ¿Y por qué?

R. Con el paso del tiempo se puede observar que tal homogeneidad de la que tanto se hace gala no es tal. Eso es todavía mucho más evidente en el País Vasco, en donde cuando se habla de una posición homogénea se refieren a la que mantienen el PSOE y el PP. La posición de estos partidos, con la calculada complicidad del PNV, me hace recordar la táctica del avestruz. Deben negar cualquier cambio en nuestras posiciones, porque no hacerlo les obligaría a cambiar las suyas y eso les produce gran vértigo y refleja su enorme debilidad política. Diría para finalizar que al albur de las reacciones suscitadas por las iniciativas de la izquierda abertzale y el paso dado por ETA podríamos reformular en términos políticos el Principio de Arquímedes: el grado de crispación y escepticismo con respecto al nuevo escenario es directamente proporcional al interés por mantener la actual situación invariable.

P. ¿En qué puede haber cambiado la actual dirección de ETA para que sea diferente a otras que también hablaron de tregua y acabaron matando?

R. Fundamentalmente, en que existe un mandato de las bases de la izquierda abertzale que no admite ambigüedades y que debe ser asentido.

P. En su último comunicado, ETA sugiere que está dispuesta a sentarse a analizar la situación con los firmantes de la declaración de Bruselas, pero ni siquiera hace suyos los contenidos de la declaración ¿No le parece que eso es insuficiente?

R. Corresponde a los firmantes de dicha declaración hacer las valoraciones pertinentes en torno a lo manifestado por ETA, y quiero destacar que han mostrado su disposición a conformar un “Grupo de Contacto Internacional” en relación con un posible proceso de diálogo y negociación. En ese sentido, estoy convencido de que actúan y actuarán con total seriedad, honestidad e imparcialidad.

P. ¿Qué propósito tiene ETA en proponer la mediación de figuras internacionales? ¿Están al tanto esas figuras? ¿Comparte usted el plan? ¿Qué ventajas le ve?
(Sin respuesta)

P. ¿Qué le diría ahora a la dirección de ETA si estuviera frente a ella?

R. Que siendo coherente con la caracterización unilateral de esta fase del proceso, y haciéndose eco tanto de la petición expresada por la declaración de Bruselas como la expresada y suscrita por el conjunto de organizaciones de la izquierda abertzale con otras fuerzas políticas, sociales y sindicales decrete una tregua unilateral, permanente y verificable por la comunidad internacional.

P. ¿Cuál es el calendario concreto que usted augura en estos momentos para ETA? ¿Y para la llamada izquierda abertzale?

R. Estamos al inicio del camino. Para nosotros, los objetivos en esta primera fase, paralelamente a la progresiva articulación del espacio independentista, son los recogidos en la declaración de Gernika, que consistirían en alcanzar un escenario de no violencia con garantías y normalización política progresiva, que permitiría al proceso entrar en una fase de diálogo y negociación hacia acuerdos políticos.

P. ¿Cree posible que los presos de ETA con condena pendiente puedan salir de prisión antes del abandono definitivo de la llamada lucha armada?

R. En primer lugar, manifestar y dejar constancia de que la actual estrategia judicial y penitenciaria está absoluta y totalmente instrumentalizada por el Ejecutivo. Aplicando estrictamente la legalidad, decenas de presos y presas políticos vascos deberían estar en libertad. En la política a la que se nos somete es perfectamente aplicable el dicho de que “el fin justifica los medios”. Quiero volver a reclamar la libertad para todos los compañeros y compañeras gravemente enfermos, así como para quienes han cumplido sus condenas. Dicho esto, entiendo que la liberación del conjunto de presos y presas políticos vascos solo es posible en un escenario de fin definitivo de la lucha armada de ETA y de encauzamiento del conflicto por vías de diálogo y negociación política.

P. ¿Los presos de ETA son considerados parte legítima de ETA, con voz en las decisiones, por los que siguen libres?

R. No soy militante de ETA. No puedo responder a su pregunta.

P. Si ETA anunciara el fin definitivo de la violencia, ¿cuál cree que debiera ser en el futuro la “salida” para los presos de la organización? ¿Establecería diferencias entre aquellos con delitos de sangre y los que no? ¿Cuáles?

R. La salida del conjunto de presas y presos políticos vascos debe encauzarse en el contexto del desarrollo de un proceso de diálogo y negociación. Es prematuro hacer conjeturas o introducir matices al respecto en la actual fase. Sin embargo, y en mi opinión, cualquier acuerdo en torno a la salida escalonada de los presos y las presas debe ser abordado sin más demora por parte de ETA y del Gobierno. En este sentido, me parece reseñable el que ETA en su última entrevista manifieste su disposición a abordar este tema con urgencia y sin condicionarlo a la existencia o no de acuerdos políticos de carácter resolutivo. El Gobierno debería explorar esta disposición exigiendo las garantías que estime oportunas; eso nos acercaría a un escenario de soluciones, sin lugar a dudas.

P. ¿Por qué habrían de aceptar las víctimas de ETA la salida de la cárcel de los asesinos de sus familiares?

R. Siempre hemos manifestado nuestro respeto por las opiniones de las víctimas, que, queremos volver a reseñar, existen en todas las partes. Sus opiniones, sus preocupaciones, sus miedos... deben ser escuchados, atendidos y resarcidos en la medida de nuestras posibilidades. Desde el mutuo reconocimiento y el respeto, debemos ser capaces, sin que quepa el olvido, de construir un futuro mejor para las siguientes generaciones tanto de Euskal Herria como del conjunto del Estado español.

P. ¿Qué les diría a las víctimas de los atentados que usted no ha condenado para que confiasen en sus palabras?

R. Creo que, en este momento, el que yo me propusiera ganarme la confianza de esas personas con palabras y gestos no sería un objetivo plausible. Me limitaré a señalarles que en el acuerdo suscrito en Gernika se recoge “la necesidad del reconocimiento, reconciliación y reparación de todas las víctimas”. En esa dirección estamos dispuestos a recorrer el camino que sea necesario.

P. ¿Qué es ETA hoy para usted? ¿Cómo la definiría?

R. Hoy en día, ETA es la organización que ha suspendido sus acciones armadas, que está dispuesta a declarar un alto el fuego permanente y verificable, que expresa su voluntad de superación definitiva de la violencia y renuncia a cualquier injerencia en el desarrollo de las conversaciones que desarrollen los agentes políticos, y que se compromete a respetar los acuerdos que se alcancen.

P. Las sentencias judiciales se refieren al conglomerado de ETA que incluye a Batasuna. ¿Qué diferencias ve usted entre los grupos, organizaciones o movimientos dentro de ese conglomerado?

R. Ni yo, ni Batasuna, ni ninguna organización de la izquierda abertzale formamos parte de ningún “conglomerado”. La teoría del “entorno” no es más que una invención jurídico-policial para justificar nuestras detenciones, ilegalizaciones y encarcelamientos. Así que vuelvo a aprovechar la ocasión para responder a la pregunta que el señor Rubalcaba nos hace permanentemente sobre nuestra elección entre votos y bombas. Nuestra elección son los votos y la movilización, y la organización popular. ¿Cuál es la suya? Porque resulta curioso observar que junto al PP sus máximos desvelos son impedir por lo civil o por lo criminal que podamos presentarnos a las elecciones y podamos así recabar los votos de la ciudadanía.

P. ¿Cuál es el vínculo de la izquierda abertzale con ETA?

R. No existen vínculos de carácter orgánico, si es a eso a lo que se refiere.

P. Dirigentes de la izquierda abertzale aseguran que ya no hay interlocución directa, que no hay conexión directa entre ETA y la izquierda abertzale ¿Es cierto? ¿Cuándo y por qué se produjo ese distanciamiento, esa separación?

R. La izquierda independentista contemporánea surge durante el franquismo de la mano del nacimiento de ETA como organización antifascista y abertzale. Nuestra coincidencia con ETA se limita exclusivamente a compartir objetivos estratégicos: la independencia y el socialismo para Euskal Herria.

P. ¿Qué opina de la kale borroka? ¿Tienen los dirigentes de la izquierda abertzale capacidad y autoridad para controlarla?

R. En una altísima proporción los hechos que se han atribuido a la kale borroka en los últimos meses tienen un origen desconocido cuando no directamente muy sospechoso. Estos hechos han sido instrumentalizados política y mediáticamente para intentar deteriorar nuestra credibilidad política y poner en duda la sinceridad de nuestra apuesta. Además, estos “actos” oxigenan políticamente a las posiciones del llamado “constitucionalismo”, que, a falta de argumentos sólidos para oponerse a la apertura de un nuevo ciclo, se agarra a estos hechos como a un clavo ardiendo.

Independientemente de estas consideraciones sobre hechos que han acaecido recientemente, y en respuesta a su pregunta, la posición de la izquierda abertzale es coherente con la estrategia política que ha adoptado, y así, ese tipo de actos no solo se sitúan fuera de la estrategia y la reflexión que han decidido las bases de la izquierda abertzale, sino que van directamente en su contra y, por tanto, merecen el rechazo en términos políticos.

P. ¿Cree factible una ruptura definitiva entre ETA y la llamada izquierda abertzale? ¿Se puede convertir ETA en una especie de Real IRA, disidente, marginada y condenada por el resto de la izquierda abertzale?

R. Tengo la impresión y constancia de que existen en el Estado sectores poderosos que apuestan decididamente por un escenario de mantenimiento de la violencia armada -lo más residual posible- acompañado de nuestro distanciamiento definitivo de la misma, por encima de un escenario de superación integral de la misma. Esto es, la versión española de los “securocratas” británicos. La hipótesis de una “ETA-Auténtica” es altamente improbable, por no decir imposible. No contemplamos ese escenario y nuestro esfuerzo está encaminado hacia una superación justa, estable y democrática del conflicto en términos globales.

P. La nueva postura de la izquierda abertzale es vista como un simple movimiento táctico para conseguir la legalización y presentarse a las elecciones. ¿Por qué se ha de pensar lo contrario?

R. Le agradezco en primer lugar que encabece su pregunta hablando de nuestra nueva postura, algo que todavía algunos se niegan a aceptar. Mire, quienes están realmente obsesionados con las próximas elecciones son fundamentalmente -también hay otros- el PSOE y el PP, que consideran nuestra presencia o no en las mismas, los unos como la prueba del algodón de la existencia o no de negociaciones; y los otros, como el ejercicio que hacen de exhibir “músculo” frente al PP. Permítame reseñarle que la única y verdadera razón para intentar no legalizarnos e impedir nuestra presencia en las elecciones es sencillamente porque nuestra sola presencia en los comicios provocaría el derrumbe y caída como un castillo de naipes de toda la realidad virtual que se ha construido en torno al “cambio” en la CAV. Simplemente, porque volvería a quedar en evidencia una vez más la existencia de un bloque popular mayoritario en claves nacionales vascas y autodeterministas. Además, nuestra fortaleza electoral volvería a demostrar la absoluta falsedad de las soflamas en torno a una supuesta debilidad o incluso derrota política. Así que el avestruz prefiere seguir con su cabeza bajo tierra. La izquierda abertzale no ha renovado su apuesta pensando en las próximas elecciones, sino en las próximas generaciones.

P. ¿Si no consiguen la legalización no están condenados a desaparecer?

R. Rotundamente no, y la prueba más evidente es que tras largos años de persecución, detenciones e ilegalizaciones hoy seguimos estando no solo presentes, sino que además estamos marcando, en buena medida, la agenda política de nuestro país.

P. ¿No deberían incorporar en sus estatutos una condena expresa a la violencia terrorista de ETA para ser creíbles si quieren concurrir a las elecciones?

R. En primer lugar, señalar que nuestra apuesta busca un escenario donde tal condena o similar no sea necesaria por la desaparición de la violencia política. Y dicho eso, a la izquierda abertzale se le deben exigir exactamente las mismas garantías y condiciones que a cualquier otra formación política a la hora de registrarnos como partido o movimiento político. Si no es así, seguiremos siendo víctimas de la aplicación arbitraria y antidemocrática de auténticas leyes de excepción. En este sentido, y como anécdota, le citaré como Eduardo Punset en su libro El poder de la mente manifiesta su asombro con ciertos sectores políticos en España que van exigiendo a otros el carné de demócrata cuando ellos jamás lo han sido.

P. Con la perspectiva actual, ¿cuál es su valoración de la Ley de Partidos y la sentencia de Estrasburgo?

R. La Ley de Partidos es un instrumento diseñado y elaborado ad hoc para intentar neutralizar a la izquierda abertzale y que permite al Estado manipular la voluntad democrática de la ciudadanía vasca. Los vascos y vascas ocupamos el único espacio geográfico de la Unión Europea en donde sus instituciones no son representativas de la voluntad popular. La sentencia del Tribunal de Estrasburgo –en cuya elaboración, por cierto, participó un jurista español- está ahora siendo esgrimida por Turquía para ilegalizar partidos kurdos, mientras la UE exige pruebas de democratización efectiva del régimen turco para integrarse en la Unión; o por ultraortodoxos, como el ministro israelí Lieberman, para ilegalizar a los palestinos en Israel, hecho que es denunciado por la comunidad internacional.

P. ¿Sigue pensando que fue el PNV y no ETA quien se equivocó en 1977 al optar por participar en las elecciones? ¿No tiene que hacer ninguna autocrítica la izquierda abertzale por seguir negando durante años el carácter democrático del sistema político actual?

R. Ha sido el propio PNV y, más recientemente, CiU, a raíz de la sentencia del Tribunal Constitucional, quienes nos han dado la razón a quienes planteamos la ruptura democrática con el franquismo. La tesis central que defendimos entonces fue que el modelo que se pactó en el 77 no podría en ningún caso evolucionar hacia el reconocimiento plurinacional del Estado y el respeto al derecho de autodeterminación de las diferentes naciones del Estado español. Hoy, esta tesis es incuestionable, de tal manera que organizaciones políticas y sindicales que avalaron la transición en Euskal Herria, hoy comparten plenamente la tesis que nosotros defendimos en el 77 y que la izquierda abertzale ha mantenido en estos más de 30 años con coherencia en su actividad institucional y de masas.

Sobre el carácter “democrático” del sistema político español habría mucho que debatir y discutir. Empiezo haciéndole una “concesión”; el sistema político español está reconocido y es considerado como democrático por el conjunto de la comunidad internacional; es pues, un sistema que ha sido homologado por las democracias occidentales; esto no admite discusión.

Pero, no es menos cierto que posee enormes déficits, fruto de la forma en que se gestó. ¿Cree, por ejemplo, que la democracia española superaría el test de Montesquieu sobre la división de poderes? ¿Cree realmente que un país que aparece todos los años en los informes de, por ejemplo, el relator oficial de la ONU para la prevención de la tortura es realmente democrático? ¿Cree que un sistema que permite que las élites financieras dispongan de nuestras vidas y haciendas sin ningún tipo de control democrático es un sistema democrático? ¿Cree que un sistema que mantiene todavía decenas de miles de cuerpos asesinados por el fascismo franquista en las cunetas con miedo o incapacidad para resituar su memoria histórica es un sistema democrático?

Repito, nuestra posición a este respecto como militantes socialistas es extremadamente crítica. Creo no obstante que la segunda Transición es ya inevitable en el Estado español. Se podrá retrasar, pero es imposible de evitar. Nosotros ya estamos preparados para encabezarla con ánimo constructivo y exclusivamente por vías pacíficas y democráticas.

P. En mayo de 2006 reconoció tres errores de la izquierda abertzale: el planteamiento sobre Navarra, transmitir la impresión de querer imponer su ideario y dar a entender que el sufrimiento ajeno les era indiferente. ¿Cree que cuatro años después esos errores siguen cometiéndose?

R. Creo que hemos consolidado las bases políticas suficientes para superar esos errores y para garantizar que no se vuelvan a repetir y, con ello, dotar de eficacia y profundidad a nuestra estrategia política.

P. ¿Sus palabras en busca de una solución política pacifica al problema vasco son irreversibles? ¿O existen hipotéticas circunstancias en las cuales volvería usted a apoyar la violencia como instrumento político?

R. Nuestra posición con respecto a una solución pacífica y democrática del conflicto es irreversible y no contemplamos ningún horizonte, ni hipotéticas circunstancias que vayan a hacer variar esta posición.

P. ¿Qué pensó y que hizo al conocer el atentado de la T-4? ¿Llamó a sus interlocutores de Loiola? ¿Qué les dijo?

R. Lo primero que hice es interesarme por conocer si se habían producido daños de carácter personal como consecuencia del atentado, cosa que desgraciadamente se confirmó. A continuación pensé que años de esfuerzo por abrir vías de solución dialogadas al conflicto habían sido desaprovechadas otra vez. Compartí, creo, con el conjunto de la sociedad vasca y española un sentimiento de angustia y decepción. Aquella misma mañana me reuní con Jesús Eguiguren, ambos estábamos realmente impactados con la noticia. Intenté convencerle -creo que en vano- de que debíamos hacer algo para intentar salvar el proceso de diálogo. Le insistí en que no debíamos tirar la toalla y me comprometí a hacer algún gesto por nuestra parte.

Al día siguiente, en rueda de prensa, exigimos a ETA que volviera a la situación de tregua permanente. ETA lo aceptó, pero a esas alturas el nivel de confianza mutuo que tanto esfuerzo nos había costado alcanzar estaba roto.

P. ¿Cuál fue su papel en la anterior negociación?

R. Fui yo el que, a nivel personal, inició los contactos informales con diferentes personas cercanas al PSOE, en un momento en el que ni siquiera podíamos atisbar que podríamos alcanzar algún día un escenario de diálogo y negociación a nivel oficial y público. Aquellos contactos, que duraron años, nos permitieron estar preparados para cuando la oportunidad se produjese. En las conversaciones y negociaciones de Loiola o Ginebra fui el responsable de la delegación por parte la izquierda abertzale.

P. Tras el tiempo transcurrido, ¿cuál cree que fue la clave de la ruptura del proceso?

R. Existen diferentes claves para entender el fracaso (relativo, en cualquier caso, puesto que, por ejemplo, nuestra posición actual no puede entenderse sin tener en cuenta la profunda autocrítica que hemos hecho en torno a nuestra posición y actitud en el proceso de dialogo), como el deterioro de las confianzas, los incumplimientos de los acuerdos -incluido mi encarcelamiento, por ejemplo-, o la prohibición de manifestaciones de la mano de la Audiencia Nacional, hecho que no es casual. Y que se ha vuelto a repetir ahora.

Sin embargo, la clave fundamental es que el Gobierno, y en buena medida ETA, se manejaban frente a las dificultades inherentes a todo proceso de diálogo y negociación con un esquema que pivotaba en la creencia de que la amenaza de la represión o de la reanulación de los atentados eran una fórmula eficaz para hacer variar las posiciones de la otra parte y desbloquear los atascos que se producían a la hora de llegar a acuerdos. Este esquema ha demostrado que, lejos de solucionar los bloqueos, no hace sino provocar bloqueos mayores, enquistando las diferencias en lugar de superarlas. Este esquema no sirve para avanzar, y desde nuestro punto de vista, es un esquema superado y que no debe ser utilizado por ninguna de las partes.

P. Se han publicado numerosas informaciones sobre su militancia en ETA ¿Cuál ha sido, cuál fue su cometido dentro de la organización?
(Sin respuesta)

P. ¿Qué procesos judiciales tiene pendientes?

R. Antes hablábamos de la instrumentalización de la judicatura al servicio de estrategias políticas que se diseñan en Ferraz o en Génova. Tanto yo como mis compañeros y compañeras somos fichas para demostrar la “firmeza” del Gobierno, por un lado; o para sabotear el nuevo escenario (objetivo también del PP, que tiene gran influencia en la judicatura). Pronto seré juzgado en la Audiencia Nacional, junto a dos compañeros, por presentar una propuesta de paz en Anoeta, acusados de apología del terrorismo. Y seremos juzgados, entre otros, por el ilustrísimo magistrado Enrique López (vocal y portavoz del CGPJ y candidato al Constitucional a propuesta del PP), así que nos sabemos condenados de antemano. No existen causas “judiciales” contra nosotros, solo persecución política envuelta en literatura jurídica.

P. ¿Se ha entrevistado en la cárcel con dirigentes socialistas o del Gobierno central o autonómico? ¿En caso afirmativo, quiénes, cuándo y con qué fin?

R. No he mantenido ningún encuentro o comunicación de esa naturaleza. En cualquier caso, puedo mostrarle mi disposición absoluta al diálogo y al encuentro. En este momento, tengo una solicitud de una delegación de Eusko Alkartasuna para entrevistarse conmigo, para lo que ya he solicitado la pertinente autorización.

P. ¿Cómo vive en la cárcel? ¿Cómo es su vida?

R. Mi vida en la cárcel no es sustancialmente diferente de la de cualquier otro preso o presa políticos vascos. El deporte, la lectura y el estudio ocupan buena parte de mi actividad. Procuro “aprovechar” mi estancia forzosa para, siguiendo las recomendaciones de Nelson Mandela, intentar prepararme y formarme aún más en la perspectiva de seguir aportando mi grano de arena en la tarea de forjar una alternativa socialista e independentista para nuestro pueblo.

P. ¿Qué cosas cambiaría en su vida?
(Sin respuesta)

P. Está usted en la cárcel y una mayoría le considera un extremista incapaz de apostar por la paz y condenar a los violentos ¿No ha pensado en abandonar la política, la vida pública?

R. No me considero una persona “extremista”, esta etiqueta ha sido fabricada por determinados medios de comunicación que beben de fuentes muy próximas a los servicios policiales y de la inteligencia españoles. Le aseguro que quienes han compartido conmigo tareas políticas de diversa índole a nivel nacional o internacional no comparten de ningún modo esa afirmación. Por otro lado, le aseguro que nunca he pensado abandonar mi compromiso militante, que me acompañará hasta el final de mis días.

P. ¿Cree que volverá a la política democrática, a sentarse en el Parlamento vasco alguna vez?

R. Sin lugar a dudas, y déjeme hacerle una predicción: me sentaré en la bancada del grupo mayoritario en la Cámara, el de los independentistas de izquierda. Esto sucederá probablemente más tarde de lo que nosotros desearíamos, pero mucho antes de lo que desearían nuestros adversarios.

P. ¿Qué piensa de Josu Ternera?
(Sin respuesta)

P. ¿Y de Patxi López?

R. Patxi López es el lehendakari de la CAV y sabe que no representa a la mayoría social en esa comunidad. Es rehén del PP y, en parte, del cargo institucional que ocupa. Quiero trasmitirle un mensaje: además de calificar de “insuficientes” nuestros pasos, que sea valiente y dé alguno, por muy insuficiente que sea; por ejemplo: que diga como su compañero Montilla que Euskal Herria es una nación y tiene derecho a decidir su futuro libre y democráticamente.

P. ¿Y de Eguiguren?

R. Jesús es una persona muy comprometida con la búsqueda de una solución justa y democrática al conflicto. Por encima de muchas diferencias, después de la larga e intensa relación que hemos mantenido, siento aprecio por él. Cuando se alcance un escenario de solución, los que ahora le critican en su propio partido y mantienen una posición de “campeones de la firmeza”, y quienes apostamos por una salida democrática, nos sentaremos a charlar alrededor de un buen café.

[Texto íntegro de la entrevista realizada por John Carlin y publicada, con algunos recortes, en la edición del 17/10/2010 del diario "El País". La entrevista se realizó mediante el envío de un cuestionario a la cárcel de Navalcarnero, en la que permanece apresado el militante independentista Arnaldo Otegi Mondragón]